Zaragoza es una de esas ciudades que te atrapan desde el minuto uno, se deja querer desde el primer momento. Lejos de ser solo un punto en el mapa entre Madrid y Barcelona, la capital aragonesa es un crisol de culturas donde romanos, musulmanes y cristianos dejaron una huella imborrable. Prepárate, porque aquí tienes nuestra selección de qué ver en Zaragoza para que no te pierdas nada. ¡Vamos allá!
Si nos sigues ya sabes que nos encanta hacer free tour allá donde vamos, nos parece la mejor forma de conocer bien la ciudad: su historia, cultura, gastronomía… solemos hacer una ruta guiada porque es una forma amena de recorrer los principales puntos de una ciudad y perfecta como toma de contacto para después poder seguir descubriendo el lugar. En Zaragoza te recomendamos que realices este free tour y así conocerás lo imprescindible de la ciudad.
Basílica del Pilar
Al llegar a la inmensa Plaza del Pilar, es imposible que tu mirada no se vaya directa a sus cúpulas de colores. Aunque su exterior es imponente, especialmente si decides subir a la Torre de San Francisco de Borja para ver el Ebro desde las alturas, no te quedes solo fuera. En su interior, además de la Santa Capilla donde se encuentra la «Pilarica», fíjate bien en el techo: verás dos bombas colgadas que cayeron durante la Guerra Civil y que, milagrosamente, nunca llegaron a explotar. Es un lugar donde la devoción y el arte de Goya, que pintó algunas de sus cúpulas, se dan la mano de una forma única.

La Seo (Catedral del Salvador)
Apenas caminas unos metros desde el Pilar y te encuentras con la otra gran joya de la plaza, que a menudo pasa desapercibida para los más despistados. Que no te confunda su mezcla de estilos; La Seo es una auténtica «lasaña» histórica construida sobre el antiguo foro romano y la mezquita mayor. Lo más impresionante es su muro exterior de la Parroquieta, una obra maestra del arte mudéjar donde el ladrillo y la cerámica crean dibujos geométricos imposibles. Por dentro, su Museo de Tapices es considerado uno de los mejores del mundo, guardando joyas flamencas que te dejarán sin palabras.

Murallas Romanas y Torreón de la Zuda
Saliendo de la plaza en dirección al río, te toparás con los restos de la antigua muralla que protegía la Caesaraugusta romana. Aquí, la piedra milenaria convive con el Torreón de la Zuda, una torre de estilo mudéjar que formaba parte del palacio de los gobernadores musulmanes. Te recomendamos entrar y subir a su última planta, donde se encuentra la oficina de turismo; las vistas panorámicas de la ciudad desde sus ventanales son gratuitas y te permiten entender perfectamente cómo el casco histórico se abraza al río.

Mercado Central
A tan solo unos pasos de las murallas, la piedra deja paso al hierro y al cristal de este precioso edificio modernista. A nosotros nos encanta visitar los mercados de las ciudades. El de Zaragoza es un edificio modernista precioso. Lo primero que te llamará la atención es su estructura inspirada en los mercados de París, pero con detalles que rinden homenaje a la agricultura aragonesa. Es el lugar perfecto para ver el pulso real de la ciudad, pasear entre puestos de productos locales.

Calle Alfonso I
Caminar por la Calle Alfonso I es una experiencia en sí misma porque es, sin duda, la más icónica y elegante de Zaragoza. Sus edificios señoriales de finales del siglo XIX y su ambiente comercial os guiarán en línea recta hacia una imagen de postal. Al fondo, siempre presente, veréis la silueta de las cúpulas de la Basílica. Es el lugar perfecto para hacer esa foto perspectiva tan famosa antes de desembocar en la inmensa Plaza del Pilar.

Teatro de Caesaraugusta
Caminando por el casco antiguo, de repente el suelo se abre para mostrarte el pasado romano de la ciudad que fue fundada por el mismísimo Augusto. Lo que hoy ves son las ruinas de un teatro que llegó a tener capacidad para 6.000 espectadores, convirtiéndose en uno de los más grandes de la Hispania romana. Lo más curioso es que estuvo oculto bajo edificios y viviendas durante siglos, hasta que unas obras en 1972 lo sacaron a la luz. Hoy, gracias a su gran pasarela y su museo, puedes caminar casi por el mismo escenario donde los antiguos zaragozanos disfrutaban de la comedia y el drama hace 2.000 años.

Puente de Piedra y Balcón de San Lázaro
Para terminar el recorrido por el centro, nada como pasear hacia el río y cruzar el puente más antiguo de la ciudad, custodiado por cuatro imponentes leones de bronce. Al llegar a la mitad del puente o alcanzar el Balcón de San Lázaro en la otra orilla, tendrás la panorámica más famosa de Zaragoza. Es el lugar ideal para ver cómo el sol se pone tras las torres del Pilar, creando un reflejo dorado en las aguas del Ebro que es, sin duda, el momento más romántico y fotografiable de todo el viaje.

Si quieres tener una gran vista panorámica del río Ebro y de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, puedes acercarte hasta el Parque Macanaz. Además, si viajas con niños, tiene el plus de que tiene parque para ellos.

Si tienes más tiempo y quieres salirte del centro de la ciudad te recomendamos otros lugares muy interesantes que están fuera del casco antiguo.
Palacio de la Aljafería
Alejándote un poco del bullicio del centro, te toparás con un castillo que parece sacado de un cuento de las mil y una noches. Se trata del palacio islámico más al norte de Europa y, aunque hoy es la sede de las Cortes de Aragón, en el siglo XI fue el «Palacio de la Alegría» de los reyes de la taifa. Al cruzar sus murallas y entrar en el Patio de Santa Isabel, rodeado de arcos de herradura y jardines, entenderás por qué se le conoce como la «Alhambra del Ebro». Es un rincón mágico donde el silencio de sus salones contrasta con la vibrante historia de la Inquisición que también habitó estos muros.
Acuario de Zaragoza
En la zona de la Expo 2008, un área moderna que contrasta con el resto de la ciudad se encuentra el Acuario Fluvial más grande de Europa, un lugar que te sorprenderá porque no verás tiburones, sino especies increíbles de cinco de los grandes ríos del mundo (Nilo, Mekong, Amazonas, Murray-Darling y el Ebro). Es un planazo tanto si vas en pareja como en familia, especialmente para ver a los cocodrilos o al enorme pez arapaima. Al salir, puedes dar un paseo por las riberas del Ebro, disfrutando de la arquitectura vanguardista del Pabellón Puente.

Parque Grande José Antonio Labordeta
Si quieres alejarte un poco del asfalto y disfrutar de un pulmón verde, tienes que visitar este parque. Pasear por su avenida de los Bearneses, flanqueada por flores y fuentes, te hará sentir en una versión maña de Versalles. No puedes irte sin subir la escalinata que lleva al monumento de El Batallador; desde arriba, la vista de los jardines con la ciudad al fondo es espectacular. Si viajas con niños el sitio perfecto para desconectar y disfrutar de un paseo tranquilo.
Después de patear la ciudad de arriba abajo, el cuerpo necesita alimento y en Zaragoza eso solo tiene un nombre: ir de tapeo por El Tubo.
Este laberinto de callejuelas estrechas (principalmente las calles Libertad y Estébanes) es el alma de la ciudad, si vas a mediodía, el ambiente es algo más relajado y familiar, ideal si queréis saborear las tapas con un poco más de calma. Por la noche, la energía es eléctrica y se vive el auténtico bullicio zaragozano. El plan es vivir el ritual maño de ir de bar en bar, copa en mano, probando la especialidad de cada casa. Es ruidoso, es auténtico y, avisamos, ¡engancha muchísimo! Te dejamos la lista de lo que pudimos probar nosotros.

- El Champi: No importa la hora, sus tres champiñones con gamba y salsa secreta son el «hit» indiscutible que hay que probar sí o sí.
- Bodegas Almau: Un sitio con solera donde las protagonistas son las anchoas. La de chocolate suena fuerte, pero tienes que probarla.
- Taberna Doña Casta: Ideales para compartir en una cena informal, sus croquetas son famosas por ser enormes y súper cremosas (la de boletus con foie es, sencillamente, de otro planeta).
- La Miguería: Unas migas aragonesas con huevo y longaniza son el combustible perfecto para aguantar la visita.
A continuación te dejamos el mapa con todos estos lugares qué ver en Zaragoza:
Ya sabes que puedes usar este mapa para tus viajes, sólo tienes que guardar una copia y cuando estés de viaje abrirlo directamente.
Y hasta aquí nuestro artículo sobre qué ver en Zaragoza. Si estás preparando tu viaje por Aragón, seguro que te interesan estos artículos:
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