Si alguna vez soñaste con caminar por una ciudad que parece sacada de un cuento medieval, Siena es tu destino. Situada en el corazón de la Toscana, esta ciudad italiana es una cápsula del tiempo: calles adoquinadas, fachadas góticas, plazas que vibran con historia y una energía que mezcla lo antiguo con lo intensamente vivo. Siena no solo es bella, es auténtica, y eso se nota en cada rincón.

En este artículo sobre la Guía completa de Siena te voy a contar todo lo que necesitas saber para exprimir al máximo tu visita: un poco de historia para entender su esencia, los lugares que no te puedes perder, curiosidades, sobre su gastronomía… ¡Vamos allá!
- Cómo llegar a Siena
- Cómo moverse por Siena
- Qué y dónde comer en Siena
- Dónde alojarse en Siena
- Qué ver en Siena
Cómo llegar a Siena
Aunque Siena no tiene aeropuerto, llegar es fácil. Puedes venir desde otras ciudades principales como Roma o Florencia en tren. En la web de Trenitalia puedes informarte de todas las conexiones así como de los horarios y las tarifas. Si prefieres viajar en autobús, debes saber que las compañías como FlixBus o Itabus ofrecen rutas directas desde muchas ciudades italianas. Y si vienes en coche, ojo con las zonas de tráfico limitado del centro. Lo mejor es aparcar en parkings como San Francesco o Fortezza y moverte a pie. También hay excursiones organizadas desde otras ciudades toscanas si prefieres olvidarte de todo.
Cómo moverse por Siena
Moverse por Siena es tan fácil como ponerse unos zapatos cómodos y dejarse llevar. Esta ciudad está hecha para caminar. El centro histórico es peatonal, compacto y lleno de rincones que solo se descubren a pie: callejuelas estrechas, plazas escondidas, escaleras que suben y bajan, y vistas que aparecen de repente. Desde la estación de tren puedes llegar al centro caminando en unos 20 minutos (hay escaleras mecánicas que te ayudan con la subida), o tomar un autobús urbano. Pero sinceramente, lo mejor es andar sin rumbo fijo.

Qué y dónde comer en Siena
En Siena la cocina es tradición, familia y mucho sabor. Si quieres probar lo auténtico, empieza por los pici, esa pasta gordita y rústica que se sirve con salsa de ajo (all’aglione) o con ragú de jabalí. También están los gnudi senesi, una especie de ñoquis de ricotta y espinacas sin pasta, los pappardelle al ragú ¡buenísimos!, la ribollita (sopa de verduras y pan), y la carne de cinta senese, una delicia local. Para el postre, no te vayas sin probar los ricciarelli, el panforte o los cantucci con vin santo. Para comer bien sin gastar mucho, busca trattorias fuera de las zonas más turísticas. Algunas joyas: La Taverna di San Giuseppe, Osteria La Sosta di Violante, Osteria Permalico, Il Bandierino, La Mossa y Papei o un panini en cualquier rincón con encanto.
Dónde alojarse en Siena
Lo ideal es dormir dentro del centro histórico o muy cerca para poder disfrutar a tope de la ciudad y aprovechar al máximo. Hay desde hoteles boutique en antiguos palacios hasta B&B con vistas de postal. Siena tiene opciones para todos los gustos y presupuestos. Seguro que puedes encontrar hoteles con encanto en Booking o apartamentos únicos en Airbnb, que se ajusten a tus necesidades y presupuesto.
Qué ver en Siena
Antes de lanzarte a recorrer sus calles, vale la pena conocer un poco de su pasado. Fundada por los etruscos, Siena fue una de las ciudades más prósperas del medievo, rival directa de Florencia.
Durante el siglo XIII, la ciudad alcanzó su máximo esplendor gracias a su situación geográfica estratégica. Pero la peste negra, las guerras con Florencia y otros factores hicieron que entrara en decadencia, lo que, paradójicamente, ayudó a conservar su aspecto medieval prácticamente intacto. ¿Estás listo para descubrir sus imprescindibles?
Piazza del Campo
Si hay un lugar emblemático en Siena, ese es la Piazza del Campo. Es el corazón de la ciudad y, sin duda, una de las plazas medievales más bonitas de Europa, como ya lo afirmaba Montaigne. Tiene una peculiar forma de concha y está dividida en nueve secciones que representan el Gobierno de los Nueve, una oligarquía que gobernó Siena durante su época dorada. Aquí se celebran eventos, mercados… ¡y el famosísimo Palio de Siena! Es una carrera de caballos que enfrenta a los 17 barrios (Contrade) de la ciudad cada 2 de julio y 16 de agosto. Si estás en Siena en esas fechas, prepárate para una experiencia intensa y emocionante.

En uno de sus extremos se encuentra la Fonte Gaia, una fuente renacentista del siglo XV que merece una parada para admirar sus relieves y esculturas. La plaza está rodeada de cafés y edificios históricos, lo que la convierte en el lugar ideal para sentarse, observar la vida local y empaparse del espíritu sienés.
Palazzo Pubblico
Dominando el lado sur de la Piazza del Campo, el Palazzo Pubblico es una joya del gótico toscano. Construido como sede del gobierno de la República de Siena, hoy alberga el Museo Cívico, con una colección increíble de frescos y arte gótico. Cada sala del palacio cuenta una parte de la historia de Siena. Desde aquí también se accede a la Torre del Mangia, que ofrece una de las vistas más espectaculares de la ciudad.

Torre del Mangia
Con sus 87 metros de altura, esta torre ofrece una de las panorámicas más espectaculares de la ciudad. Fue construida en el s.XIV para tener la misma altura que la catedral, simbolizando la igualdad entre el poder civil y el religioso. Su nombre tiene una historia bastante curiosa: el primer campanero, Giovanni di Duccio, se gastaba todo su sueldo comiendo por ahí, así que lo apodaron MangiaGuadagni, que viene a ser algo así como “el que se come los ahorros”. Luego se acorto a Mangia.

Subir sus empinadas escaleras no es tarea fácil, (¡prepárate para sudar!), pero la vista desde arriba lo compensa con creces: los tejados de Siena, las colinas toscanas… simplemente espectacular.
Catedral Santa Maria Assunta de Siena
La Catedral de Siena es de esas iglesias que te dejan con la boca abierta nada más verla. Su fachada es una explosión de detalles: arcos, esculturas, mosaicos dorados… ¡y eso solo por fuera! Lo más curioso es que sus muros están decorados con rayas blancas y negras, los colores de la ciudad. Por dentro, la cosa no se queda atrás: columnas altísimas, obras de arte por todas partes y un suelo que es una auténtica obra maestra. Está cubierto casi todo el año para protegerlo. Consejo: entra con calma, mira hacia arriba, hacia abajo y a los lados… porque cada rincón tiene algo que te va a sorprender.

¿Sabías que debajo de la Catedral hay una cripta que estuvo escondida durante siglos? Pues sí, la descubrieron en 1999, y lo que encontraron fue alucinante: un salón lleno de frescos del siglo XIII que están como nuevos. ¿La razón? Cerraron la sala en el año 1300 y quedó intacta hasta que la redescubrieron.
Baptisterio de San Juan
Justo detrás de la Catedral está el Baptisterio de San Juan, y aunque a veces pasa desapercibido, es una auténtica maravilla. Por fuera ya impresiona, pero lo mejor está dentro. Las bóvedas están cubiertas de frescos que cuentan historias como los milagros de San Antonio o escenas del Credo, pintadas por artistas locales del siglo XV. Pero el protagonista absoluto es la fuente bautismal del centro: una mezcla de mármol y bronce con detalles que parecen sacados de un cuento. Aquí trabajaron grandes como Donatello, Ghiberti y Jacopo della Quercia. Si te gusta el arte, este sitio es un festín visual.
Museo dell’Opera del Duomo y Facciatone
Este museo es como el “detrás de cámaras” de la Catedral. Aquí guardan muchas de las obras originales que decoraban el Duomo y otras piezas increíbles de la historia del arte sienés. Hay esculturas de Giovanni Pisano, pinturas de Duccio, Donatello, Lorenzetti… ¡una colección de lujo! Además, es el punto de entrada para subir al mirador del Facciatone, este mirador es en realidad una parte de la catedral que nunca se terminó por culpa de la peste, pero hoy es uno de los mejores puntos panorámicos de la ciudad.
Lo mejor es que todo esto está incluido en el OPA SI PASS, un pase que te da acceso a estos lugares durante 3 días consecutivos. ¡Planazo!
Santa Maria della Scala
Puede que no lo parezca desde fuera, pero Santa Maria della Scala es uno de los lugares imprescindibles de Siena. Este lugar fue hospital, orfanato y albergue de peregrinos durante siglos, y hoy es un museo que parece no tener fin: túneles excavados en la roca, frescos que te dejan con la boca abierta, salas religiosas, galerías arqueológicas… ¡hasta siete niveles de historia! Vas bajando planta a planta y cada una te cuenta una parte distinta de la historia de Siena. Es como una ciudad subterránea dentro de la ciudad.

Basílica de San Domenico
La Basílica de San Domenico no es de esas iglesias que te impresionan por su fachada, pero no te dejes engañar: lo bueno está dentro. Esta iglesia gótica, grande y austera, está muy ligada a Santa Catalina de Siena, una de las figuras más queridas de la ciudad. Aquí puedes ver frescos que cuentan su vida y, atención, su cabeza incorrupta en un relicario (sí, su cabeza real). Puede sonar un poco macabro, pero es parte de la historia y la devoción que se respira en este lugar.

Además justo al lado se encuentra e mirador de Vicolo del Campaccio, no te lo pierdas si quieres una vista del casco antiguo de Siena y las colinas toscanas.
Fortezza Medicea
También conocido como Castillo de Santa Bárbara, fue construido por los Medici después de que Florencia conquistara Siena, vamos… que lo construyeron para dejar claro quién mandaba. Hoy, por suerte, ya no hay soldados ni cañones, sino un parque público conocido como La Lizza, perfecto para pasear, correr o simplemente tirarte en el césped a descansar un rato. Aunque ya no cumple funciones defensivas, conserva ese aire de fortaleza que impone. Además, desde aquí tienes unas vistas muy chulas de la ciudad.
Paseo por el centro histórico
Recorrer el centro histórico de Siena es como abrir un libro antiguo y que las páginas cobren vida. Pasear por sus calles adoquinadas y estrechas, llenas de tiendecitas con encanto, talleres artesanales y restaurantes donde huele a pasta casera y trufa, es una de las mejores cosas que puedes hacer en la ciudad. Sin prisa, sin mapa, solo dejándote llevar.

Las arterias principales como Via Banchi di Sopra, Via Banchi di Sotto y Via di Città son el corazón de Siena. Aquí se alzan algunos de los palacios más bonitos, como el Palazzo Piccolomini, el Palazzo delle Papesse o el Palazzo Chigi Saracini, con su fachada curva y su precioso patio interior, hoy sede de la Accademia Musicale Chigiana. Muy cerca, la Loggia della Mercanzia, con su mezcla de gótico y renacimiento, es una joya que a veces pasa desapercibida, pero que merece una parada.
No te pierdas la Piazza Salimbeni, elegante y tranquila, rodeada de palacios históricos como el Palazzo Tantucci y el Palazzo Spannocchi, así como la sede del banco más antiguo del mundo, el Monte dei Paschi di Siena. Y si buscas rincones aún más escondidos, la Piazza Tolomei te sorprenderá con su Palazzo Tolomei, la Iglesia de San Cristoforo y la columna de la loba, símbolo de la ciudad.

Y para rematar, acércate a la Piazza del Mercato, justo detrás del Palazzo Pubblico. Es menos turística, pero tiene unas vistas preciosas al valle y un ambiente más local. Ideal para sentarte un rato, mientras te comes un helado y ver cómo pasa la vida sienesa delante de ti.
Y hasta aquí nuestra guía completa de Siena. Te dejamos el mapa con todos los lugares mencionados en esta guía, que puedes descargar y llevar contigo en el móvil para consultarlo offline cuando lo necesites. ¡Ideal para no perderte nada mientras exploras Siena a tu ritmo!
Esperamos de corazón que esta guía te ayude a planear tu viaje y que disfrutes de Siena. Si estás organizando tu viaje por Italia, no te pierdas todos nuestros artículos que te pueden venir de lujo. Si te ha parecido útil, déjanos un comentario o comparte este post en tus redes. ¡Nos hace mucha ilusión y nos ayudas un montón a seguir creando contenido viajero!
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